Comienza el año y las informaciones que nos llegan desde todos los lados son que no va a ser mucho mejor que el pasado 2010. Pero ante eso, las empresas debemos buscar los resortes y las soluciones para conseguir enderezar un rumbo que, lamentablemente, nuestros dirigentes de uno y otro lado no saben cómo hacerlo. No nos podemos quedar parados esperando que ellos nos den la fórmula mágica, debe ser el tejido empresarial el que, cada uno a su medida, empuje y de soluciones para salir hacia delante.
Para ello, si es necesario, deberemos reinventarnos. Y ahí el marketing juega un papel fundamental. ¿marketing nuevo para situaciones dificiles? No, el mismo marketing. El blended marketing que seguimos defendiendo desde hace tiempo, pero buscando combinaciones nuevas. Tratemos de rentabilizar cada euro invertido, pero busquemos distinguirnos en cada inversión, en cada esfuerzo. Hagamos que nuestros clientes se ilusionen en el producto que les estamos ofreciendo, que aprecien un soplo de aire fresco en lo que les ofrecemos.
Posiblemente una de las mejores acciones de marketing serán las dirigidas a posicionar nuestra marca como una de las que creen firmemente en el potencial de este pais y que va a hacer todo lo posible porque su motor empiece a funcionar, aunque sea a menor revolución. Eso, y sólo eso, será lo que animará un mercado triste y alicaido, que necesita creer en algo para salir de su ostracismo. Y ahí es donde debemos posicionarnos. El marketing social, tan olvidado muchas veces, surge como un elemento imprescindible en la actualidad. Ahora no consiste en vender a toda costa, consiste en ayudar a creer. Y eso conllevará de forma directa o indirecta ventas.
Toca remangarse y apretar los dientes, sí, pero también ilusionar y ser imaginativo, buscar nuevos caminos con las mismas herramientas.
