Cuando eramos pequeños, los de mi generación pensábamos como sería el mundo cuando llegara el año 2000. Era una cifra mágica y todos nos imaginábamos esa fecha con coches circulando por las calles a medio metro de altura, robots inteligentes que nos ayudaran en lo cotidiano y mil cosas más de un mundo de ciencia ficción.
Llegó el 2000 y, a pesar de la revolución tecnológica, todo sigue siendo igual. Nada ha cambiado. ¿Nada ha cambiado? ¿De verdad en los años setenta u ochenta alguien en su sano juicio se imaginaría algo así?
El futuro ya está aquí.

Gracias a Una aldeana gala por hacernos llegar este enlace