¿Se pueden aplicar las herramientas de marketing digital para vender pisos? Pues esa es la pregunta del millón de dólares. Y como casi todas las preguntas de ese tipo, tiene trampa. Viviendas hay de muchos tipos, con distintos precios y dirigida a distintos públicos. Por eso no vale una única respuesta. Está claro que la oferta de vivendas es todavía muy alto y que la demanda está aún poco dispuesta al movimiento, bien porque espera que bajen más los precios, bien porque el grifo de la financiación está cerrado y sellado. Lo que ocurre es que eso no afecta a todos los segmentos de la demanda por igual y los hay más sensibles que otros a esos condicionantes.
Lo que si parece indicar es que los precios van a variar poco (si no lo hna hecho ya es díficil que cambien de forma brusca). Pero, por el contrario, la financiación de los bancos tendrá que ir haciendose más generosa. Por dos motivos: porque la situación económica debe de comenzar a pujar hacia arriba, aunque sea de forma tímida, lo que facilitará la concesión de créditos con más garantías que las actuales; y porque los bancos tienen un gran número de propiedades inmobiliarias en sus activos bancarios que están obligados a liquidar. Y para eso tienen que conceder créditos, aunque solo sea para posponer el problema en el tiempo. Por lo tanto la demanda de pisos ha de aumentar.
Pero, volviendo al principio, la oferta es grande y por lo tanto es importante dirigir la comunicación de los distintos agentes para que su producto sea el elegido. Hoy en día el método de la búsqueda de vivienda ha cambiado. La gente ya no busca su casa sólo a través del periódico o de visitas in situ. También ha incorporado internet a su búsqueda. Y si el cliente está en internet, el producto también debe de estar. En la medida que nuestro potencial cliente sea más o menos sensible al mundo digital, así será el peso del marketing online en nuestro pln general de marketing.